miércoles, 10 de febrero de 2021

BOÑAR: REFLEXIONES PANDÉMICAS VARIAS


La pandemia sigue viva


Nevero en la Plaza del Negrillón


       Entre cribados masivos, vacunas, incidencias, restricciones y fallecimientos se nos van cayendo las hojas del calendario sin que se vislumbre el final de este "túnel pandémico". La Candelaria nos ha venido lluviosa y las cigüeñas han vuelto por San Blas (desde Lugán para arriba); pero el invierno (perdón, el COVID-19) no ha terminado. Seguimos acongojados y presos en sus garras letales.

      En el capítulo de DEFUNCIONES (y sin entrar en cifras estadísticas), quiero rendir un homenaje póstumo -entre otros- a algunos paisanos distinguidos de Boñar en este año 2021: TURI, JOSÉ-Mª GUERRERO, MAUTI y MANOLO el "CUCO" (estos dos últimos fallecidos en el mismo día, 7 de febrero). Es como si hubiéramos perdido algunas ramas nobles del Negrillón fenecido. ¡Descansad en paz, compaisanos!

      Al margen de debates políticos y económicos, tenemos que seguir manteniendo todas las precauciones y protocolos posibles ante el poder mortífero de la COVID-19. Está en juego nada menos que el VALOR MÁXIMO Y ÚNICO: LA VIDA. Seamos sensatos y precavidos (por la cuenta que nos tiene). ¡Salud, paisanos boñareses!



Agua y hielo en El Arvejal y el Bernesga


Un "iglú" en La Plaza


LA PANDEMIA SIGUE AHÍ

Metidos en pleno invierno,
el virus sigue acechando;
las vacunas, poco a poco,
consiguen inmunizarnos.
Hemos de seguir atentos
y no hay que bajar los brazos;
usemos las mascarillas
y lavémonos las manos.

Esto nos afecta a todos:
jóvenes, grandes y "enanos";
¡luchemos, pues, todos juntos
para lograr superarlo!


 

sábado, 2 de enero de 2021

2020: "ANNUS HORRIBILIS"


 

Ambientación navideña 2020-21

       
       Casi "confinados" por la NEVADONA de la montaña oriental leonesa (como puerta de cierre de un año "insólito", y ventana de esperanza hacia el "año de la vacuna 2021"), toca reflexionar serenamente continuando con mis REFLEXIONES de la primera ola pandémica. Si traemos a colación el dicho de "no hay mal que por bien no venga", encontramos aristas de opinión para todos los gustos (pesimistas y optimistas); y, si recordamos lo de "año de nieves...", podremos ver el "vaso de la vida" medio vacío o medio lleno.

      En cualquier caso, en este balance de fin de año, tengo que rendir un homenaje a mi hijo ÀLVARO, galardonado como periodista esencial por sus reportajes diversos sobre la "pandemia del coronavirus" en su capítulo primero. ¡Va por ti, hijo! Recojo su última columna ¿TIEMPO PERDIDO? (los interrogantes son míos) y le cedo el turno a él. ¡Que el AÑO NUEVO nos coja prevenidos, paisanos!




Nieve nocturna y diurna

      "Vamos a abandonar esta vez la costumbre de salir a la carrera y dejar todo patas arriba. Asomados ya al estribo de diciembre, desde el que se cucea el horizonte de luz creciente del mes de enero, esta vez planearemos la huida descalzos, de puntillas, para que el año no nos advierta cuando crucemos el umbral. Chisssssssss. Silencio.

      Que no nos escuche hasta que  nos hallemos al otro lado. Cuidado. No atropellemos al salir lo que haya quedado por el medio. No conviene desatar un portazo que deje prendido el eco violento de su persecución detrás de nuestros pasos. Mejor, deslicemos el resbalón hasta que la puerta se confirme en la espalda. No hay prisa. Ni siquiera sabemos aún a dónde vamos a parar.

      Sólo tenemos claro lo que dejamos atrás: diez meses que entregamos al fuego sin darnos cuenta de las marcas que llevamos: la mortaja del 2020 que querríamos enterrar, pero que recordaremos a traición con la saña que nos revela todo aquello que hiere.

      Antes de marchar, sería bueno apuntar todas las tareas pendientes de 2020 que nos van a reclamar después, cuando nos palpemos las cicatrices. Bajo la piel fina que ha cauterizado, se abrigan los abrazos que derrochábamos cuando no sabíamos cuánto valían, los besos que no pudimos entregar en el tiempo en que los labios se convirtieron en antesalas de la UCI, los encuentros que aplazamos durante los meses en los que hubo que aprender a guardar distancia para saber estar cerca.

      En las heridas que alisan los pliegues al acariciarlas, se refugian todos los días que planificamos desde detrás de los cristales de las ventanas, cuando las calles se convirtieron en un escenario peligroso en el que jugarse el pellejo; los viajes que esperaron la ocasión de no atragantarse con las espinas de los confinamientos; las tardes encerradas en el miedo que acuclillaba al fondo del pasillo a las ceremonias sociales; las noches arrojadas al insomnio de pensar que la muerte había encontrado un atajo en el que adelantarse a esperar achusmada detrás de la sebe para asaltarnos cuando nos descuidáramos en vivir la vida.

      Ninguna de estas citas ha caducado todavía. Desde el quicio de este fin de año, al girar la cabeza, nos daremos cuenta de que no somos los mismos porque ya nada es igual. No importa. Brindaremos por todo el tiempo que perdimos porque aún nos queda mucho por ganar."

SECUELAS DE LA "NEVADONA"






EL HUMOR DE "JUÁREZ"



     





viernes, 11 de diciembre de 2020

FELIZ NAVIDAD "PANDÉMICA" - 2020


Felicitación Navideña.

 




       FELIZ NAVIDAD - 2020

En este "horribilis annus"
no es fácil hablar de fiestas,
pues la COVID diecinueve
nos ha dañado la testa.
Ya no tenemos principios, 
nos han roto los esquemas;
pero seguimos soñando
con un mañana sin penas.

NAVIDAD sigue naciendo,
a pesar de la pandemia;
tenemos que renacer
para salvar las barreras.
Hay que mirar hacia el cielo
para pedirle a la Estrella
que nos envíe a los Magos
que nos pasen la frontera;
que volvamos a sentirnos 
libres de todo problema,
y que el Niño de la cuna
nos acoja en Nochebuena.

Que la vacuna nos traiga
un Año Nuevo sin deudas,
que nos cure la salud
y que cesen las dolencias.
Pidámosle al NIño-Dios
un mundo nuevo, sin flemas,
sin odios y sin rencores,
con cariño y transigencia.

Que aprendamos a vivir
con sencillez de la buena,
y volvamos a sembrar
AMOR GRANDE en estas fechas.




martes, 17 de noviembre de 2020

ECOS DEL VERANO "PANDÉMICO E INSÓLITO"

 Pandemia interminable



Antiguo ARCO DE ENTRADA al SOTO

Nuevo MONUMENTO de piedra de BOÑAR


      En plena segunda ola del CORONAVIRUS, COVID-19, si volvemos la vista atrás, nos encontramos con un VERANO-2020 atípico, insólito y raro: la ÉPOCA DE LAS NO-FIESTAS (con mascarilla y confinamientos perimetrales por doquier). No obstante, también nos ha dejado algunos ECOS LÚDICOS Y MUSICALES.


      Por cuarto año consecutivo, el Excmo. Ayuntamiento de Boñar programó un CONCIERTO DE ARTISTAS LOCALES, celebrado en la arboleda remozada de EL SOTO, el día 16 de agosto (SAN ROQUE). Con la colaboración de SONIDO SALVAJE y presentado por CARLOS OCHOA, estos pequeños-grandes ARTISTAS (MARÍA, ANA, CRISTINA, IRLANDA y DYLAN) hicieron las delicias del público asistente y demostraron los progresos profundos en el manejo de los instrumentos (teclado, saxo y guitarra) y las voces (solo, dúo, trío y cuarteto). ¡Bravo por ELLAS y ÉL! Ya estamos esperando la próxima edición.




Dos momentos del CONCIERTO


         En pleno remozamiento del SOTO y, para resarcimiento de la supresión del antiguo ARCO DE ENTRADA al parque (con la leyenda: PARQUE MUNICIPAL ALCALDE FÉLIX POBLACIÓN POBLACIÓN), próximo a la fuente, el Ayuntamiento ha colocado un monumento alusivo en piedra de Boñar con el escudo de la villa en su parte superior y con la siguiente leyenda:
PARQUE MUNICIPAL EL SOTO
NUESTRA JOYA VERDE QUE UN GRAN DÍA
D. FÉLIX POBLACIÓN POBLACIÓN
DESCUBRIÓ.

      Conste que el Sr. alcalde actual, PEPE VILLA, ha contado con mi aquiescencia para poder grabar dicho texto, que tiene ciertas similitudes con el ESTRIBILLO de la canción que yo compuse y estrenamos en directo en el año 2007, con motivo del 25 aniversario de la BOLERA. Como observación, sería conveniente dar una pintura que resalte las letras del texto. Gracias anticipadas, señor alcalde.

PARTITURA Y LETRA  DEL HIMNO








martes, 3 de noviembre de 2020

LOS SANTOS, LOS DIFUNTOS Y LA COVID-19






Iglesia Parroquial y Vista panorámica del
CEMENTERIO DE BOÑAR.











   Con anterioridad   a la PANDEMIA, ya habíamos entrado en una ETAPA DE IRRACIONALISMO (sobre todo "político"). Hoy, el BICHO nos ha metido en una IRRACIONALIDAD GLOBAL. Nuestro país (con sus 17 autonomías) trata de sobrevivir a esta difícil CRISIS SANITARIA Y SOCIO-ECONÓMICA. Con o sin COMITÉ DE EXPERTOS, seguimos improvisando medidas disuasorias y protocolos provisionales para capear este temporal indefinido. El VIRUS INVISIBLE nos ha roto todos los esquemas; ya no nos sirven los calendarios habituales y tenemos que vivir a "salto de mata". Si nos asomamos a las cadenas de TV y a las redes sociales, experimentamos un "escalofrío viral" que nos encoge el corazón. En vísperas -quizás- de un nuevo confinamiento domiciliario, tenemos que invocar a TODOS LOS SANTOS y recordar a los FIELES DIFUNTOS para siuperar este momento de incertidumbre, esta pesadilla sin final.

      Después de un tiempo, vuelvo a la columna periodística de ÁLVARO (mi "otro yo") para invocar la ayuda de EL BARQUERO, que nos ayude en esta "endiablada travesía de la vida". ¡Suerte para todos!


El REGUERO DEL ARVEJAL remozado

       "En el poyo de la puerta de noviembre se sienta con las manos frías metidas en los bolsos el barquero a vernos pasar. Hace tiempo, mientras escarba con la puntera del zapato en los restos que el otoño desperdiga por el suelo. No tiene prisa aún por picarnos el boleto. Sabe esperar. El viaje, en cualquier momento, acabará por llevarnos a cruzar el río. Hoy no, pero mañana le sobran los días que darnos de ventaja, ahora que ignoramos que en algún momento tendremos que echarlos de menos. Conviene no olvidarlo, como nos enseñaron con su ejemplo algunos de los que ya partieron. Viene bien tenerlo presente, pese a que sólo nos ocupe apenas tres jornadas al año por estos pagos, cuando las tardes se retuercen entre las hojas caídas para descorrerle la mantilla nácar al sol. Contra la luz que se fuga unos minutos antes en cada puesta, las costumbres que heredamos nos citan delante de los panteones en los que la piedra exhibe las cicatrices de las mordeduras ocres y cárdenas de los líquenes, ante los nichos de pared donde se avecinan los difuntos para aligerar las plusvalías de la tierra, al pie de los árboles bajo cuya sombra descansan las cenizas de los cuerpos que fueron llama antes de arder. Ahí nos asomamos los deudos, convencidos de que rescatamos su memoria. Pero no es verdad. Para eso le sobra espacio al calendario. El 1 de noviembre, por Todos los Santos, vamos a honrar a nuestros antepasados con el orgullo de celebrar que su muerte tiene todavía más vida que darnos.

      La conmemoración arrastra este año desde marzo las vísperas que han obligado a las familias a despedir de manera atropellada a sus difuntos sin apenas duelo. Los peajes del virus han enterrado a miles de difuntos en el silencio que cabe en un responso leído de carrerilla, sin velar, ni siquiera acompañar en las últimas horas por el miedo a los contagios. El confinamiento escondió las colas de los féretros que aguardaban turno en el Monte San Isidro para que quedara libre un coche fúnebre, que esperaban al otro lado de las puertas cerradas de las residencias de ancianos, que, en sordina, disciplinados, sin coronas en los laterales, avanzaban por la avenida de San Froilán camino del camposanto de Puente Castro sin nadie detrás que los escoltara. No deberíamos olvidarlos. Este 1 de noviembre, cuando pasemos delante del barquero, la muerte tiene más que nunca mucho que enseñarnos".


DIFÍCIL ENCRUCIJADA

Seguimos empantanados
en un momento complejo,
necesitamos ayuda 
para encontrar elementos;
medios que aporten salida,
soluciones y consejos,
que nos permitan llegar
a un mundo limpio y sereno.
Perspectivas y horizontes
hacia un mañana de ensueño,
naturaleza habitable,
sin agobios ni tropiezos;
un espacio más humano,
sin fronteras ni misterios,
donde podamos vivir
protegidos por el cielo.

¡Que pase pronto esta angustia,
que termine este mal sueño
y que, al final, renazcamos
a un nuevo día sin término!