Quiero felicitar cordialmente la Navidad y el Año Nuevo a todos los seguidores y visitantes de las páginas de mi blog, en nombre propio y en el de mi familia más cercana. Y, como tengo cierta facilidad para componer versos, os mando mi mensaje en romance octosilábico:
Ahora que se va acercando
el día de NAVIDAD,
quiero pedir para todos
cosas buenas: amistad,
comprensión, trabajo, suerte,
salud, amor y algo más;
que se acaben las envidias,
el odio y la enemistad,
pues nos hacen ser esclavos
de una farsa sin piedad;
que el dinero sea un medio,
nunca una meta final,
pues convierte al ser humano
en un mísero animal,
que sólo piensa en sí mismo
y desprecia a los demás.
Que los DERECHOS HUMANOS
se respeten de verdad,
que haya diálogo entre iguales,
armonía y lealtad.
Que seamos más hermanos,
solidarios al luchar,
peregrinos de una ruta
que nos lleve hacia la paz.
Que las manos estén limpias
y dispuestas a ayudar
a todo el que necesite
ser amado como tal.
Que la ilusión de los niños,
envuelta en ingenuidad,
nos haga vivir en serio
y pensar en los demás.
FELICES FIESTAS, AMIGOS,
QUE A TODOS ALCANCE EL PAN
Y, EN EL AÑO QUE COMIENZA,
HAYA MÁS PROSPERIDAD.
