lunes, 9 de julio de 2018

VA POR TI, "BRUJO": FUTBOLISTA UNIVERSAL E INIMITABLE



BALI recibe la medalla de oro y brillantes (I) de parte del Ayo. de Boñar. Los hijos de QUINI reciben sendas copias del poema "Va por ti, Brujo" (D).








       Hay días en los que 24 horas son insuficientes para poder disfrutar de emociones tan intensas. Y el "culpable"  de todo es el presidente de la Peña Barcelonista de Boñar: LUIS ALONSO "BALI", que consiguió movilizar a todos sus familiares y amigos para reunir en su pueblo a un elenco de ex-futbolistas, deportistas y peñas de toda la geografía peninsular, insular e, incluso, internacional  para rendir un homenaje a todo un HOMBRE BUENO (en el pleno sentido de la palabra): futbolista, padre, amigo, compañero... (y sigan poniéndole adjetivos a DON ENRIQUE CASTRO "QUINI").

       Todo empezó a partir de las once de la mañana con una misa en la iglesia parroquial en recuerdo del homenajeado, celebrada por el párroco Don Abel Viñuela y amenizada por el coro parroquial y la colaboración de Pipo Prendes que, con su guitarra, contagió su emoción sincera a todos los asistentes. Para mí, fue todo un privilegio conocer a este hombre sencillo, amable y profesional. ¡Gracias, Pipo, por tu amistad!


Momento del Ofertorio

       Después de la misa, en el escenario montado para la ocasión, fueron teniendo lugar las múltiples alocuciones de los ex-compañeros de Quini en el Sporting, Barcelona y la Selección Española, así como de otros equipos de la Liga Española y representantes de las diferentes peñas deportivas. El remate previo a la entrega de regalos a los hijos de Quini lo pusimos Pipo Prendes y yo (él con su canción AHORA QUINI, y yo con mi composición poética VA POR TI, "BRUJO").




       Paralelamente se podía visitar la exposición fotográfica en el edificio Manuel Díez Rollán y, como aperitivo a la comida de gala en el pabellón municipal "Isidro Martínez", las diferentes peñas fueron desfilando por la villa acompañadas de una banda y gaiteros.





       Álvaro, desde Gijón y ausente por obligaciones familiares, se hizo eco del acontecimiento en su columna periodística con el título AHORA, QUINI. Estas fueron algunas de sus valoraciones:

       "El cántico más auténtico de la historia del fútbol nace en los fondos del Molinón como un rumor de mar de fondo y se extiende por la tribunona como una ola inmensa que amenaza con cubrir el estadio. En ese ecosistema, las tardes en las que el sirimiri se entretiene en la visera del campo para dibujar una cortina que parece que no moja, en los partidos en los que el esférico va y viene sin encontrar consuelo en las mallas, la garganta profunda de la tradición futbolística envereda al balón para que halle destino,,, Son apenas cinco palabras: un adverbio que se repite cuatro veces con exasperación y el nombre del mito que se aúpa al altar del presente, tan cargado de pasado y necesitado de futuro. AHORA, AHORA, AHORA QUINI, AHORA -entona la afición, igual que se recita el credo de una religión pagana-.
       El conjuro apela al brujo que fundó la religión en la que militan los aficionados, sin necesidad de filiación fratricida a un club concreto, sino todo lo contrario, como patrimonio del deporte que mide personas para que crezcan por encima de los límites que creían insuperables. Enrique Castro, Quini, fallecido este año cuando febrero se vuelve mocho, pervive como referente espiritual de un deporte desviado de los valores que lo fundaron. El mantra convocó ayer a más de 400 personas en Boñar, al reclamo de la Peña Barcelonista de la localidad, para resucitar los nombres de una página del balompié en la que los dorsales de las camisetas todavía no tenían dueño. En el campamento estival astur del reino medieval al que le robaron ser comunidad, Arconada, Dani, Luis Pereira, Asensi, Julio Alberto, Marañón, Marcos Alonso, Cundi, Redondo, Abel y Joaquín, entre más de una treintena de futbolistas de los equipos españoles históricos, rememoraron la figura de un jugador que se erigió en emblema por su compañerismo, respeto al rival, saber ganar y perder, confianza en si mismo y juego limpio, como enseña a guajes como el mío nada más que cruzan la puerta del templo de Mareo con el sueño de formarse como futbolistas y encuentran la silueta del mito dibujada en cada campo.
       Si quieren saber qué justifica la dimensión del fútbol, busquen en la historia de Enrique Castro. AHORA, AHORA, AHORA QUINI, AHORA más que nunca."

SECUENCIAS DE UN HOMENAJE HISTÓRICO




























ECOS DE PRENSA




  

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